Hace muchos años que hago jardines, sin embargo cuando no hace mucho mi tío me preguntó que es un jardín, me quedé muda… Yo los hacía nomas, nunca me había puesto a pensar que hacía que un jardín fuera un jardín, era tan obvio…

Y si, un jardín es un lugar del cual no te querés ir, si estuvieras en un cuento, es allá afuera que está el peligro, aca adentro es el paraíso. José un viverista japonés de Olivos, llegó un momento que me dijo: Te acompaño solo hasta la puerta y mas allá no salgo, este es mi castillo.
Es un privilegio trabajar con la naturaleza, crear con cosas que viven , que cambian continuamente.
Dejarlas ser, es un ejercicio de paciencia , de humildad . Saber esperar el tiempo de cada planta, saber dejarse sorprender por sus cambios, saber cuando intervenir y cuando no. Conocer esa línea tan frágil entre jardín y naturaleza es un asunto que me tiene obsesionada y como la curva de un río, hay veces que tuerze a la derecha , para luego torcer a la izquierda, buscando continuamente un equilibrio que solo la mano de Dios lo tiene.